BLOG "A CAMBIO DE NADA"

El director Daniel Guzmán comparte con nosotros sus pensamientos después de terminar la película

El director Daniel Guzmán comparte con nosotros sus pensamientos después de terminar la película

Ahora, sí.

Hace nueve años escribí la primera palabra de esta historia, hoy escribo ¨Fin¨. Cinco años de escritura, dos años buscando la financiación, tres meses de pre-producción, seis semanas de rodaje y un año de pos-producción. Eso ha sido, hasta el momento, ¨A cambio de nada¨. Nueve años de trabajo, ininterrumpido. Demasiados días, demasiadas noches, semanas, meses y muchos  años dedicados a este proyecto. Todavía no soy consciente de haber terminado. Nunca pensé que escribir tu propia historia sería algo tan largo y complicado. Me hubiera gustado haber podido terminar antes pero no he sido capaz. Hablar de uno mismo cuesta demasiado.

Hace nueve años dejé todo por este proyecto, dejé mi trabajo como actor y en el camino he perdido algunas cosas muy importantes para mí. Escribir es un oficio de alto riesgo. La historia que quieres contar te acaba atrapando y no te suelta hasta que consigues terminarla. No vives para otra cosa. O por lo menos, esa ha sido mi experiencia. Es duro para uno y sobre todo, para la gente que tienes a tu lado. Mis amigos llegaron a dudar si la película existía o era una invención. No se creían que siempre estuviera escribiendo y que nunca acabara. Llegaron a pensar que andaba metido en algún asunto turbio y que la película era una tapadera para ocultarles a lo que de verdad me estaba dedicando. Les parecía imposible estar tantísimo tiempo encerrado en lo mismo, sin parar y sobre todo, sin conseguir terminar. Hoy, a mí también me parece imposible haber llegado hasta aquí. Recuerdo a mi abuela decirme una y otra vez, ¨No eches la vista atrás, hijo. Ya tienes que terminar¨. Creo que el ánimo incondicional de mi abuela era directamente proporcional a las dudas que le generaba tanto esfuerzo y tiempo empleado en este proyecto. Creo que no éramos los únicos que teníamos dudas. ¿Merece la pena tanto esfuerzo y dedicación? ¿Habrá sido una equivocación dejarlo todo por esto? ¿Me estoy empeñando en algo imposible? ¿Conseguiré terminar algún día? Una y otra vez estas preguntas asaltaban mi cabeza. Las dudas y la necesidad de contar esta historia siempre estuvieron en guerra y creo que siempre lo estarán; se necesitan.

En todos estos años he pasado momentos buenos, momentos difíciles y momentos amargos. Esta experiencia me ha enseñado mucho sobre mí y sobre todo, me ha demostrado, una vez más, la gente que tengo a mi lado. Nunca fallan. Siempre están ahí, a cambio de nada. Casualmente…de eso habla la película, de la amistad incondicional sin nada a cambio.

Desde el primer día que empecé a escribir esta historia hasta hoy, muchas puertas se han ido cerrando, algunas de ellas parecían definitivas para no hacer la película. Ha sido un camino, realmente, complicado. Demasiados giros inesperados, decisiones externas que hacían imposible la viabilidad del proyecto… Una y otra vez, el proyecto se caía pero la ilusión, la obstinación y el creer, por encima de todo, en esta historia me ha hecho levantarme de todos y cada uno de los golpes que he ido encajando. Si no hubiera sido por mi familia, mis amigos, mi compañera de viaje y sobre todo, por mis productores, esta película nunca se habría hecho. Gracias al apoyo incondicional de César Rodríguez, Iñigo Pérez- Tabernero, Miriam Ruíz M, La Competencia, Amir y a Luis Pérez Gil, entre otros, esta historia se ha hecho realidad. Desde el primer momento creyeron en la película y en mí, y arriesgaron su patrimonio para poder hacerla. Este proyecto se ha levantado, enteramente, con financiación privada, sin ayudas estatales, ni el apoyo de ninguna televisión hasta una vez terminada. Un riesgo absoluto, una locura, por el presupuesto y por el contexto social y económico de este país. Todo se lo debo a ellos y eso no se olvida. Una vez terminada la película, hemos recibido el apoyo de TVE, Canal +, Canal Sur, Telefónica, Coca-Cola y la distribuidora Warner que se han sumado a este proyecto. Para mí, es una gran satisfacción y una gran alegría que hayan creído y se hayan sumado a esta aventura. Espero que compartamos muy buenos momentos juntos.

Me resulta muy difícil describir el estado en el que me encuentro hoy después de tantos años de trabajo: liberación, agotamiento, felicidad, tristeza, orgullo… Demasiadas sensaciones para poder expresarlas en este momento. Supongo que el tiempo y la distancia me ayudarán a encontrar las respuestas de lo que ha supuesto este viaje para mí.

Las despedidas suelen ser difíciles, sobre todo, para alguien que no consigue despedirse nunca. Hoy me despido de mi historia para siempre. Es el momento de que empiece a caminar por sí sola. Necesario para ella, vital para mí. Esta historia ha sido y siempre será parte de mi vida. Gracias a ella, he aprendido mucho profesional y personalmente. Gracias a todos los que me habéis ayudado a que hoy ¨A cambio de nada¨ sea una realidad.

Aún queda mucho trabajo por hacer para conseguir que esta película disfrute de la vida que, para mí, se merece. Espero poder compartirla con todos vosotros. Al fin y al cabo, ese es el motivo fundamental por el que uno hace cine, compartir tus propias experiencias para divertir, emocionar y reflexionar sobre nuestra vida. Espero que ¨A cambio de nada¨ lo consiga.

Gracias, una vez más, por estar ahí.

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8 Comentarios

Elena Izquier - 17. May, 2015 - Responder

Buenas tardes, Daniel, mi más sincera enhorabuena por haber apostado por este tu proyecto. Me ha encantado la entrevista con tu abuela y estoy deseando ver la peli. Por el momento no la veo programada en los cines de mi ciudad (Gran Canaria). Espero que la programen en breve…

Un fuerte abrazo,

Elena

Jorge - 14. May, 2015 - Responder

Efectivamente me ha gustado mucho, muy auténtica y emotiva, la película está genial… Enhorabuena.

Jorge - 11. May, 2015 - Responder

Hola. Esta noche voy a ir a ver tu peli aprovechando la oferta de 2,90€. Te conozco, bueno, te conocía del barrio. Conozco mejor a alguno de tus amigos del barrio, a alguno en concreto que luego se fue a vivir a Villaviciosa, como yo. El caso es que teníamos amigos comunes y alguna vez coincidimos justo en esa época, 15 ó 16 años. No me caías nada bien. Fatal, diría yo. Años después apareciste en Policías y Aquí no hay quien viva…, y flipé. Luego nuestro amigo común me habló de que te dedicabas a esto. Aun sin caerme bien, siempre me gustó cómo actuabas. Roberto lo hacía muy bien. Con el argumento de tu película quizás ahora entienda más cosas… He leído lo que cuentas, tu motivación, y comprendo más. Estoy deseando ver la peli. Por otro lado, sé lo que significa escribir y no ver la luz al final del túnel. Enhorabuenísima (Dani, creo que te llamaban tus colegas) por haber terminado esta peli que tiene visos de ser un exitazo. Me alegro mucho, de verdad. Te lo mereces. Mañana te cuento si me ha gustado…

Pedro - 07. May, 2015 - Responder

Hola, la película pinta muy bien, me podias decir donde puedo encontrar los temas de la banda sonora?
Gracias y enhorabuena.

Laura - 05. Feb, 2015 - Responder

Hola Daniel,

Soy una estudiante de Dirección de Fotografía y Cámara y me encantaría conocer más sobre tu proyecto.
¿Hay alguna forma de contacto contigo, en vistas as realizar una entrevista o, al menos, de cara a una conversación?

Mil gracias y ¡enhorabuena!
Laura

acambiodenada - 06. Feb, 2015 - Responder

Hola Laura,

puedes contactar con el director Daniel Guzmán a través de Twitter, pero no te aseguramos nada, ¡está a full en estos momentos!! 😉 En Internet hay muchas entrevistas donde se habla del proyecto.

Un saludo y gracias a ti!

CRISTINA ARIAS - 08. Ene, 2015 - Responder

Gracias Daniel, mis padres siguen viviendo en el Parque Europa y yo estoy muy orgullosa de haber crecido allí, una gente y un barrio estupendo y maravilloso. Mis mejores recuerdos son siempre allí. Me encanta la foto de la portada. Besos y suerte.

Elena - 08. Ene, 2015 - Responder

Gracias Daniel. Por contar esta historia, que sin duda es muy similar a la de tantos que hemos vivido y sentido eso mismo en algún barrio.
Por suerte o desgracia “Nuestro Barrio”