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El Director Daniel Guzmán comparte con nosotros el montaje de la película

El Director Daniel Guzmán comparte con nosotros el montaje de la película

Ahora si que sí. Después de dieciséis semanas de intenso trabajo, por fin, hemos terminado el montaje de  ̈A cambio de nada ̈. Todavía no soy consciente de ello. Mi intención era escribir al terminar la primera vuelta pero ha sido imposible. He necesitado terminar el montaje definitivo para tener una visión general y objetiva de la película. Estoy muy, muy feliz.

No voy a hablar del resultado, soy la persona menos indicada para ello. Creo que es más interesante compartir el proceso.

El montaje de una película es similar al proceso de escritura. Difícil, laborioso y artesanal. En muchos momentos, muy duro y en otros muchos, muy gratificante también. Lo más difícil, sin duda, es escoger el mejor material. Sobre todo, cuando tienes tanto. Y no es una exageración. Cuando tienes el doble de material rodado que una película de medida convencional, el proceso de montaje acaba siendo muy desesperante y angustioso. Por un lado, estás muy contento por las posibilidades que tienes pero por otro, esa cantidad de material hace que los tiempos de visionado se disparen y las posibilidades de montaje se multipliquen. La elección de cada frase, de cada plano acaba siendo muy complicado. De hecho, desde el inicio del montaje hasta hoy tengo la sensación de no haber visto todo el material rodado. Siempre te queda la duda de saber si habrá algún plano o alguna frase mejor que lo que has montado. Quieres tenerlo todo en la cabeza pero es imposible. Quizá, rodar con dos chavales y una anciana no profesional, perros, persecuciones, todo en decorados reales, sin apenas figuración, intentando  ̈robar ̈ cada situación para conseguir la mayor realidad y autenticidad posible tiene estas consecuencias. Aún así tengo claro que volvería a repetir la misma fórmula.

La primera vuelta de montaje, para mí, ha sido lo más difícil y desesperante. Es el armazón y la columna vertebral en la que se sustenta todo el trabajo. Lo más laborioso, pesado y complicado. Pero a partir de aquí, aún teniendo que ver, día tras día, todo el material de nuevo, comienzan a brillar los primeros destellos y empiezas a disfrutar de esta maravillosa experiencia. Pules, cortas, buscas una y otra vez y escuchas lo que la película te va transmitiendo. Al fin y al cabo, el montaje es, básicamente, eso; sentido común y saber escuchar. No tiene mayor secreto. Si escuchas a tu propia película, a tu compañero de viaje, en este caso, amigo, el montador y a ti mismo, la decisión acaba saliendo de manera natural. Un proceso en el que tienes que luchar con tus propias dudas e inseguridad. Paradójicamente, esas dudas e inseguridad son parte de la propia creación. Momentos difíciles y angustiosos que quedan eclipsados cuando tus actores brillan, comienzas a reír, te emocionas y finalmente, la película te acaba atrapando. Sensaciones muy especiales, quizá, provocadas por todo el tiempo que has dedicado para hacer realidad una historia.

En el montaje de una película pierdes la propia noción del tiempo, al igual que en el rodaje. Te levantas por la mañana, vas a la sala de montaje, acabas por la noche, vuelves a casa pensando en lo que has montado y en lo que te queda por montar. Te acuestas, sueñas con la película, te levantas y otra vez a la sala. Así semana tras semana. El único momento libre es el fin de semana y lo utilizas para ver el material que te queda por montar y revisar el que has montado para ver si encuentras algo mejor. Se convierte en algo, apasionadamente, enfermizo y sólo tienes un único objetivo: llegar al final.

En todas estas semanas he transitado por todos los estadios posibles como en el proceso de escritura y en el rodaje. Momentos de dudas, desasosiego, inseguridad, agobio, decaimiento, felicidad, euforia y plenitud. Una combinación de sentimientos encontrados siempre a punto de estallar. Supongo que cuanto mayor es la implicación, mayor es el sufrimiento pero supongo también que mayor será la felicidad si consigues el objetivo. O eso dicen… Ojalá sea así.

En el proceso de montaje he descubierto, una vez más, que el cine, sobre todo, es colaboración y equipo, ilusión, pasión y amor por lo que uno hace. Un oficio diferente. Durante todo este tiempo, he recibido llamadas de los miembros del equipo con la necesidad de ver lo que habíamos rodado. Esa implicación y amor por lo que uno hace, para mí, transciende. Se establece un vinculo emocional y profesional muy difícil de explicar. Los productores, actores y casi todo el equipo técnico ha pasado por la sala de montaje para ver la película que hemos conseguido entre todos. Ese grado de implicación es emocionante.

Por delante queda mucho trabajo por hacer; post-producción de sonido, corrección de color, cartel, trailer, comunicación, distribución y demás tareas necesarias hasta conseguir la película soñada. Falta todo esto y algo no menos importante: suerte para conseguir que el público la vea y que disfrute con la historia que hemos contado.

Quizá, el largo y difícil camino recorrido hasta ahora, el vinculo emocional y autobiográfico de esta historia y la confianza, cariño y respeto de mis productores, amigos e inversores de este proyecto son el verdadero motor que me empuja a seguir adelante día tras día. Eso, y la necesidad de que mi abuela pueda ver el brillante trabajo que ha hecho.

Muchas gracias a todos por compartir este viaje conmigo.

Seguimos…

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3 Comentarios

Enrique Javier González Camacho - 28. Abr, 2015 - Responder

Te escribo desde la provincia de Málaga. Aún recuerdo cuando te veía en “Aquí no hay quien viva”, porque nos regalaste muchos momentos divertidos y entrañables. Ahora te pones tras las cámaras y triunfas en el Festival de cine de Málaga. Espero que esta sea la primera de muchas películas más y que sigamos disfrutando de tu capacidad para transmitir emociones.

MIGUEL CACHON - 16. Oct, 2014 - Responder

Hola Dani y equipo!!!
Soy Maikel (te acuerdas de mí???)
Me he puesto a indagar, he descubierto esta película que has hecho y quiero darte la enhorabuena, por arriesgar, por llevar a cabo algo como esto, por impregnar parte de tus vivencias y de tu aprendizaje en un proyecto como este. Estoy deseando que se estrene para ir a verla y para recomendársela a todo el mundo. Nada más ver la foto de fondo de esta web, me han empezado a invadir la mente recuerdos de la infancia con ese mismo escenario de fondo e imagino que con muchos otros que aparecerán en la película. Seguro que estamos en el preludio de un gran film, ya demostraste con tu corto tener la cabeza muy bien amueblada y una capacidad maravillosa para la creatividad y para contar historias. Así que felicitarte por llegar hasta aquí y contar los días que quedan para poder disfrutar de un rato a cambio de nada.

Un abrazo

Jesus Sanchez - 03. Oct, 2014 - Responder

Hola amigos

Se que es dura la espera pero seguro que el trabajo que habeis hecho sera reconpensado al final quiero y deseo personalmente que este projecto tuyo tan personal en todo el sentido de la palabra (personal) sea todo un exito , yo comprobe en el rodaje la motivacion en el trabajo de todo el equipo y yo que he jugado muuuuuuchos años al futbol se que sin un equipo a tus espaldas es muy dificil que los resultados sean buenos con lo cual la apuesta es clara .

No doy mas la paliza y quiero que la termineis ya okkkkk quiero verla cuando este terminada y que el buen hacer del rodaje se transmita en los espectadores que se identifiquen con una historia fresca como esta guiada desde las vivencias de unos chavales de barrio como hemos sido cualquiera de nosotros.

Un abrazo Jesus sachez…..