MEMORIA DE INTENCIONES DEL DIRECTOR

A veces, para saber quienes somos debemos enfrentarnos a nuestro pasado. Un viaje duro, difícil y necesario que nos ayuda a conocernos y entender un poco mejor el mundo que nos rodea. Una búsqueda personal en la que podemos comprender la importancia del entorno familiar y social en el desarrollo de nuestra personalidad.

Diferentes circunstancias y acontecimientos moldean nuestro mapa interior pero hay una etapa en nuestra vida que incide de forma determinante en desarrollo personal: la adolescencia.

A cambio de nada es la historia de Darío, un chico de dieciséis años, que huye de su situación familiar buscando su lugar. Un viaje de maduración, conocimiento y aceptación personal que nos permite reflexionar sobre una de las etapas más importantes de nuestra vida.

A cambio de nada es también la historia de unos personajes de diferente generación que buscan atención y cariño. Personajes llenos de contrastes y contradicciones que intentan encontrar su lugar huyendo de sus propias miserias. Una historia intergeneracional llena de humor, alegría y cierto dolor.

Fellini decía que “Cuando uno habla de lo que conoce, de sí mismo, de su familia, de su terruño, de la nieve, de la lluvia, del despotismo, de la estupidez, de la ignorancia, de las esperanzas, de las fantasías, de los condicionamientos políticos o religiosos, cuando uno habla de la vida con sinceridad, sin querer aleccionar a nadie ni preconizar filosofías o transmitir mensajes, cuando uno lo hace con humildad y sobretodo con una visión proporcionada de las cosas, creo que lo que diga estará al alcance de todo el mundo y todos podrán identificarse con él”.

Compartir nuestras propias experiencias nos ayuda a conocernos y entender un poco mejor el mundo que nos rodea. Ese es, para mi, el sentido y la necesidad de contar esta historia.

Daniel Guzmán Director

Volver